Cómo funciona

Tres entradas a la vez, un solo razonamiento

Pantalla, cámara y micrófono abiertos en el mismo momento y llegando al mismo sitio. Es la parte del producto que más cuesta explicar, porque desde fuera parece una lista de funciones y por dentro es lo contrario.

Cuando alguien lee que Saelyx «ve tu pantalla, te ve por la cámara y te escucha», lo normal es entenderlo como tres funciones que existen en el mismo programa. Como quien dice que una navaja suiza tiene tijeras, sacacorchos y lima.

No es eso. Y la diferencia es todo el producto.

01Qué significa «a la vez», exactamente

Significa que las tres entradas llegan a un único razonamiento, en el mismo momento, y que lo que sale tiene en cuenta las tres. No hay un turno para la pantalla, otro para la cámara y otro para lo que dijiste.

La prueba de que es así es aburrida de contar y evidente de usar: dices «esto de aquí» señalando con la voz mientras miras una hoja de cálculo, y le enseñas un papel a la cámara en la misma frase. Si cada entrada fuera su turno, esa frase no se podría contestar. Habría que decirla tres veces, en tres pasos, y en cada uno volver a explicar el anterior.

02Por qué no son tres funciones juntas

Hacerlo por turnos es más fácil y en una demostración no se nota. En una demostración todo va despacio, el que enseña sabe qué va a decir, y nadie interrumpe.

Se nota en el trabajo real, y se nota como cansancio, no como error. Es el peaje de volver a poner a la máquina en antecedentes cada vez: recortar la pantalla, describir lo que estás viendo, repetir el dato que acabas de leer. Cada vuelta cuesta poco y hay cincuenta al día.

Cuando preguntar cuesta un ritual, no preguntas: adivinas.

03Lo difícil no es capturar. Es el ritmo

Cada una de las tres entradas llega a una velocidad distinta y con un significado distinto:

  • La voz va por turnos y hay que saber cuándo has terminado —y cuándo estás pensando, que no es lo mismo.
  • La pantalla cambia sola, sin avisar, y casi siempre sin que importe. Un cursor que parpadea no es información.
  • La cámara depende de lo que hagas con las manos, y suele traer lo más valioso justo cuando menos se espera.

Lo difícil es decidir cuál de las tres importa en este segundo. Un sistema que atiende a todo por igual se ahoga; uno que atiende a una sola cosa te hace repetirte. Y hay que resolverlo mientras la conversación sigue, no después.

04Y luego está saber callarse

Con tres entradas abiertas, la tentación de hablar es constante: siempre está pasando algo. Un agente que comenta cada cambio de pantalla es insoportable en cuatro minutos.

Por eso la otra mitad del trabajo no es percibir, es decidir cuándo no decir nada. Y poder cortarle a media frase, que es lo único que hace que deje de dar miedo dejarle empezar: hablas encima y para en seco, sin terminar la idea por educación.

05Qué sale de tu ordenador con las tres abiertas

Esto va aquí y no escondido en un enlace, porque es la pregunta que sigue a la anterior.

Cuando compartes pantalla, esas imágenes se transmiten como vídeo, en torno a un fotograma por segundo. Saelyx además lee el texto en tu propio equipo para que llegue exacto, pero eso es una mejora encima y no un sustituto: el vídeo viaja igual. Con la cámara, lo mismo. Y el audio de la conversación lo procesa un proveedor externo con la retención desactivada.

Nada de eso se guarda para entrenar modelos. El detalle entero, con las dos veces que lo contamos mal y lo corregimos, está en qué sale de tu ordenador.

06Las tres son tuyas, y por separado

  • La cámara es un permiso aparte. Si no lo concedes, sigues teniendo voz y pantalla exactamente igual. Y mientras está encendida, el piloto verde del Mac está encendido: ese led lo controla el hardware.
  • Hay vista previa. Ves el mismo encuadre que se envía. No hay una segunda imagen.
  • Una excepción que conviene saber antes: hay un ajuste para enviar un fotograma por turno en vez de continuo, y en Modo Reunión ese ajuste no se aplica. La cámara se transmite igual, aunque lo hayas elegido.

07Por qué se hizo así pudiendo no hacerse

Está escrito en el manifiesto y aquí toca repetirlo: las tres a la vez, o ninguna. Era más fácil hacerlas por turnos y nadie habría notado la diferencia en una demostración.

La habrías notado tú, el primer día de trabajo de verdad, sin saber exactamente qué fallaba. Eso es lo que se estaba comprando con el camino corto.

08Lo que no hace

  • No es una videollamada. La cámara no está para que te vea la cara: está para que le enseñes cosas que no viven dentro del ordenador.
  • No mira solo. Las entradas las abres tú, con permisos del sistema, y se cierran cuando las cierras.
  • Es de Mac, macOS 13 o superior, y el acceso es por invitación.

09Preguntas frecuentes

¿Puedo usarlo sin cámara?

Sí. La cámara es un permiso aparte: sin concederlo, voz y pantalla funcionan igual.

¿Tiene que estar todo abierto a la vez?

No. «A la vez» es lo que puede hacer, no lo que exige. Cada entrada se abre y se cierra por separado.

¿Cómo sé si la cámara está encendida?

Por el piloto verde del Mac, que lo controla el hardware y no lo apaga ninguna aplicación, y por la vista previa, que muestra el mismo encuadre que se envía.

¿Se guarda algo de lo que ve?

Lo que le muestras se procesa en el momento y no se guarda para entrenar modelos. Lo único que persiste es lo que tú decides guardar, y eso lo ves en una lista que abres y vacías.

¿Y en una reunión?

En Modo Reunión la cámara se transmite siempre, aunque hayas elegido el modo de instantánea. Lo contamos entero en sin bot en la reunión.

Acceso por invitación

Pide acceso para tu próxima reunión.

Saelyx ve tu pantalla, te escucha y actúa contigo a la vez, y empieza a contestarte en 776 ms medidos. Reviso cada solicitud a mano y te escribo en cuanto tengas sitio.