Manifiesto

Por qué lo hicimos así.

Creemos que un agente de IA debería sentirse como alguien que te conoce, no como un formulario que habla. Por eso Saelyx ve, escucha y recuerda a la vez. Por eso sabe cuándo actuar y cuándo callar.

Lo construimos porque estábamos cansados de esperar al final de la reunión para que la máquina entendiera lo que ya había pasado. Saelyx vive en tiempo real: contigo, mientras ocurre, no después.

Las decisiones

Cada una nos costó algo.

Un producto acaba pareciéndose a las decisiones incómodas que tomó. Estas son las nuestras, y lo que nos costaron.

Nativo, no una página web disfrazada

Una aplicación nativa para cada aparato es muchísimo más trabajo que una web dentro de una ventana. Pero es la única forma de que vea tu pantalla de verdad, de que te oiga sin intermediarios y de que empiece a contestarte en 776 ms medidos hasta la primera palabra. Elegimos el camino largo.

Las tres entradas a la vez, o ninguna

Pantalla, cámara y voz llegando simultáneamente a un solo razonamiento. Era más fácil hacerlas por turnos y nadie habría notado la diferencia en una demo. La habrías notado tú, el primer día, cuando le enseñas algo mientras se lo cuentas.

Que recuerde a las personas, no solo los datos

Memoria persistente y reconocimiento de caras, con tu consentimiento explícito y solo para ti. Es la parte que más cuidado nos ha exigido, porque un dato biométrico no es un dato cualquiera. Lo contamos entero en la política de privacidad, sin letra pequeña.

Que trabaje donde trabajas tú

Dictado en cualquier programa del Mac. Terminal por voz. Documentos que se redactan hablando. Nada de copiar y pegar de una ventana a otra: si un agente no puede tocar tus herramientas, es una conversación bonita y poco más.

Abierto, aunque crezcamos despacio

Abrimos el registro: te creas la cuenta, confirmas tu correo y entras. Lo que no cambia es por qué lo hacíamos al revés —queremos crecer con gente a la que podamos escuchar de una en una—, y eso lo seguimos haciendo, leyendo lo que nos escribís. Crecer despacio es una decisión, no una limitación.

El precio tardó en salir porque quisimos medirlo antes

Estuvimos meses midiendo lo que cuesta sostener una conversación en vivo antes de poner una cifra. Ya está en su página: el dictado es gratis y sin tope, y hablar con el agente cuesta 9,99 € al mes, IVA incluido. Si alguna vez cambia, te llega por correo antes. Ningún cargo por sorpresa.

El detalle

Cinco colores, y ni uno más.

El orbe que respira arriba del todo en esta página no es una imagen. Es el mismo que te mira desde el Mac, desde el iPhone y desde el reloj, pintado con estos cinco valores exactos:

cyan violeta magenta ámbar núcleo

Esos cinco son del orbe. La interfaz de alrededor vive de otra cosa: un único acento — el mismo azul que usa la app — y un verde que aparece nada más que para decirte que algo ha salido bien. Con una excepción que se ve desde aquí: el botón de arriba lleva el degradado del propio orbe, porque es donde queremos que pese la marca. Cada color tiene un trabajo, y esa es la única vez que uno hace el del otro.

En el código, junto a esos cinco valores, hay una nota que escribimos para nosotros mismos: no inventar matices. Si el orbe cambia en el Mac, cambia aquí el mismo día. Nadie se daría cuenta si dejaran de coincidir.

Nosotros sí. Y por eso lo cuidamos.

Quiénes

Lo hacemos a mano.

Somos un equipo pequeño de ingenieros, y trabajamos desde A Coruña. Cada pantalla que ves ha pasado por todo el equipo, y si no nos convence no sale. Una idea se plantea en el desayuno y está escrita esa misma tarde, sin comité que la apruebe.

Se nota en lo pequeño: hasta la frase que suelta Saelyx cuando no te ha entendido la escribimos nosotros. Un producto hecho por un equipo pequeño tiene acento, y nos gusta el nuestro. Si algo te chirría, escribe a hello@saelyx.app: contesta quien lo hizo.

— Un equipo pequeño en A Coruña · 2026

¿Te apetece probarlo?

El acceso está abierto: creas tu cuenta con tu correo, confirmas el código y entras.

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