Infraestructura y producto
Montamos lo que hay debajo —lo que hace que la voz empiece a hablarte en 776 ms medidos y no en tres segundos— y decidimos qué entra y qué se queda fuera. Leemos lo que nos escribís y contestamos nosotros.
Detrás de Saelyx no hay un equipo grande, ni inversores, ni un departamento al que derivarte cuando algo falla. Somos un equipo pequeño de ingenieros, y trabajamos desde A Coruña.
El nombre se dice SAY-liks —/ˈseɪ.lɪks/—, con el acento en la primera sílaba. Lo preguntan lo suficiente como para que esté escrito en algún sitio.
Montamos lo que hay debajo —lo que hace que la voz empiece a hablarte en 776 ms medidos y no en tres segundos— y decidimos qué entra y qué se queda fuera. Leemos lo que nos escribís y contestamos nosotros.
Venimos del mundo de la infraestructura, así que cada decisión técnica se discute de tú a tú y ninguna se gana por cansancio. Cuando algo «ya casi está», aquí alguien dice que todavía no.
Eso tiene una parte mala: vamos más despacio de lo que nos gustaría. Y una parte que no cambiaríamos: no hay nada aquí que no hayamos decidido a mano. Ni un color, ni una frase, ni un atajo.
Cuando algo no está fino, lo decimos en su sitio y no en una nota al pie. Preferimos que llegues sabiendo qué te vas a encontrar, aunque así vendamos menos.
Por eso el acceso está abierto y lo que cuidamos es otra cosa: mientras podamos leer lo que nos escribís y contestarlo nosotros, lo vamos a seguir haciendo.
— Un equipo pequeño en A Coruña · 2026
Si quieres probarlo, cuéntanos para qué. Si solo quieres saber más de por qué lo hicimos así, está todo en el manifiesto.