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Historia

Memorizar rasgos no es reconocer a nadie

Empecé enseñándole a Saelyx la cara de mi familia y la de mi perro, y pidiéndole que las memorizara. Memorizaba rasgos, pero no distinguía a dos personas parecidas. Tardé hasta septiembre en entender por qué.

01Un juego con la cámara

Era un juego. Le enseñaba la cámara a alguien de casa, o al perro, y le pedía que lo memorizara. La primera versión entró el 2 de junio: guardaba la foto, el nombre que yo dijera y una descripción de los rasgos («pelo oscuro, gafas»).

02Lo que medía en realidad

El 11 de septiembre me puse a investigar por qué fallaba, y el problema no era el modelo. Para reconocer a alguien, el agente comparaba descripciones escritas y una huella genérica de la imagen. Pídele a cualquiera que describa con palabras la cara de dos hermanos: saldrán dos párrafos casi idénticos, mismo pelo, mismas gafas, misma sonrisa. Un sistema así distingue a una persona de una playa; a dos personas parecidas, que es el único caso en el que reconocer significa algo, no. Medía otra cosa: lo parecidas que eran dos frases.

Debajo había un hueco peor: la pregunta «¿quién es este?» ni siquiera existía. Solo se podía buscar una frase entre las fotos guardadas («enséñame a alguien con gafas»), no saber quién salía, así que el agente miraba la imagen y adivinaba. Y en mis propias fichas, una misma persona aparecía tres veces.

No soy especialista en caras; lo que sé es preguntarme qué mide de verdad un sistema.

03Esa noche

Lo decidí a las 21:51 y a las 22:45 ya estaba en producción: un servicio de reconocimiento facial, en la UE, que compara la cara, no una descripción. Las caras que ya tenía guardadas pasaron al servicio esa misma noche, con tres reglas.

El nombre no viaja: al servicio le llega un identificador sin significado y el nombre se queda en la base de datos de Saelyx, donde puedes borrarlo. Cada usuario tiene su propio índice, así que borrar una cuenta es una sola llamada. Tampoco pido edad, género ni emoción: el servicio sabe estimarlos, pero no hacen falta para saber si es la misma persona. Y «no la conozco» cuenta como respuesta entera. El umbral es alto a propósito: decir «esta es tu hermana» cuando no lo es cuesta más que decir «no la conozco».

04Dos fallos que no eran del modelo

El 12 de septiembre, probando en el iPhone con «Recordar caras» apagado y sin nadie presentado, el agente me «reconoció» por una gorra roja y una camiseta blanca. No había llamado al servicio: comparó la escena con fotos anteriores y lo presentó como reconocimiento. Ahora, si no puede saberlo, lo dice y explica por qué.

Ese mismo día, en el iPhone de mi pareja, salió otro fallo: la misma cara dada de alta dos veces con dos nombres. Cada fotograma coincidía con las dos fichas al 99,99 % y el agente afirmaba que era una o la otra. El servicio acertaba, era la misma cara; fallaba la memoria. Desde el 13 de septiembre una cara con ficha no se da de alta otra vez, y si dos nombres coinciden el agente no afirma: dice que se parece a las dos y pregunta.

05Con permiso, y sin adivinar

Hay un motivo para tanto cuidado: la cara es un dato biométrico, de categoría especial en el reglamento europeo de protección de datos. «Recordar caras» está apagado hasta que lo enciendes tú, y retirarlo borra todas las caras. Solo reconoce a quien le has presentado; a quien no conoce, ni lo nombra ni describe sus rasgos. Saelyx es para mayores de 18 años, y quien enseña la cara de otra persona responde de tener una base legítima para hacerlo. Los detalles están en «Tu memoria en Saelyx».

En una reunión, donde nadie está dado de alta, el agente lee en el Mac el nombre que la videollamada escribe bajo cada cuadro: leer un texto no es biometría. La cara queda de complemento, y solo con tu consentimiento.

Escribo esto el 6 de octubre de 2026 y no tengo una tasa de acierto que enseñarte; prefiero no inventarla. Sí sé hacia dónde quiero que falle: ante la duda, Saelyx no conoce a nadie.

06Preguntas frecuentes

¿Cómo reconoce Saelyx a una persona?

Con un servicio de reconocimiento facial, en la UE, que compara la cara y no una descripción. Solo busca entre las personas que le has presentado; si no hay coincidencia, el agente dice que no la conoce.

¿Está activado por defecto?

No. «Recordar caras» está apagado hasta que lo enciendes tú, es una función de pago y puedes retirarlo cuando quieras: se borran la entrada del índice, la foto y la ficha.

¿Reconoce a cualquiera que salga en la cámara?

No. Solo a quien le has presentado; a quien no conoce, ni lo nombra ni describe sus rasgos, y al servicio no se le pide edad, género ni emoción.


— Adianny
Sr. DevOps. Llevo unos cuatro años trabajando con machine learning y MLOps, hoy como tech lead; Saelyx es mi proyecto de casa.

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